Para mi Alfa Romeo siempre ha sido una institución, una especie de reducto para los auténticos puristas que apreciaban que un coche no era solo un medio de transporte, sino que había pasión y sentimiento. Nunca han sido los mejores, pero es tanto el historial de la marca, el hecho de que Ferrari compitiese con ellos antes de iniciar su escudería y que se basase en ellos para hacer su primer coche que siempre han tenido un halo especial. Hasta el logo es más bonito que el de otras insulsas marcas. Se estropeaban más y nunca sabías como se iba a comportar ese día, es como si estuviese vivo. Eso creaba un vínculo coche-conductor, y se sabía que el que llevaba un Alfa era un tipo que vivía su movilidad.
Pues bien, los Alfas de hoy no se estropean, con todo lo que ello conlleva, y mucho menos el que tenemos aquí, más bien al contrario, todos los periodistas alaban su buena calidad de factura. Y eso es bueno, si eres capaz de mantener toda la emoción.
¿Y lo han conseguido? Pues….NO. Y me explicaré. Cuando vi las fotos del spider por primera vez me impactaron profundamente y es un coche tremendamente bonito, probablemente de los coches más bonitos que se puedan comprar hoy, e incluyo en esto a toda la maquinaria exótica que os podáis imaginar. Inmediatamente me imaginé a mi mismo progresando incesante en un recóndito puerto sin apenas tráfico, con el sol en la cara un poco de música y el rugir de un V6 italiano bien alto de vueltas, haciendo gloriosas derrapadas en las paellas de los puertos.
Pero como suele ocurrir en estos casos, es mejor quedarse con el sueño, pero seguí leyendo. Y me empecé a encontrar cosas que no me gustaban. Para empezar y como todos los Alfa recientes es tracción delantera, salvo en el 3.2 v6 que es a las 4 ruedas, así que albergué esperanza todavía, aunque del sueño ya se habían ido las derrapadas de las paellas. Lo siguiente fue saber que han desechado el mítico motor v6 que había evolucionado con nosotros tantos años, que seguía haciendo un sonido tan maravilloso, cambiado por otro motor…australiano. Gracias a GM se desarrolló ese motor que tiene una sonoridad mucho más discreta y menos propia de un coche con tanto glamour. Así que ni derrapadas ni sonido celestial del motor. Lo de la música al menos si podría ser. Pero lo de la deportividad tampoco. Detrás de todo ese maquillaje exterior se esconde un coche-vaca de 1765kg el 3.2. Y si encima pierde algo por la tracción a las 4 ruedas pues peor aun, pero es que el nuevo motor de las antípodas es bastante mejorable, hace que el coche sea mas lento que un Audi TT roadster de solo 200cv cuando este tiene 260cv. Pero eso si, gasta como el que más, así que si quieres ir como yo soñaba prepárate para estar en el entorno de 20l/100km. Y en conducción normal unos 13, y eso cabrea. Para colmo si lo aprietas el coche flexa, va blando y no frena como debería.
¿Solución? Pues o bien comprarse el 2.2 con 185 cv(más ágil y corre muy poco menos), o el diesel (200cv y buen consumo…si puedes vivir con el sonido) y renunciar a una conducta deportiva, o bien puedes comprarte otro coche como un Audi TT o un BMW Z4. Resulta increíble que un coche taaaaan bonito no consiga satisfacer el resto de sentidos como lo hace con la vista, y te deja deseando una especie de binomio italo-alemán.
Alfa Romeo siempre ha tenido una imagen de coche deportivo y personal, pero son los que conducen esos coches los que hacían grande a la marca, y o bien se espabila o va a perder clientela. Desde luego que es un coche magnífico para ser visto, pero el que compraba un Alfa antaño lo hacía por la conducción sin importar el ser visto (aunque en el fondo gustasen de ser admirados), y eso lo hacia un coche tremendamente sexy. Ahora el que compra un Alfa lo va a tener que comprar solo para ser visto, y eso simplemente es ostentoso. Y los mitos nunca se basan en la ostentación.
viernes, 18 de mayo de 2007
Alfa Romeo Spider (programa inglés Fifth Gear)
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